• Fondo Editorial

    Apoyamos la producción intelectual que hay en tí
  • 1

OBRAS QUE SE PROTEGEN POR EL DERECHO DE AUTOR

Categorías

Por el derecho de autor se protege toda creación en el campo literario y artístico, tales como los libros, folletos y cualquier tipo de obra expresada mediante letras, signos o marcas convencionales; las conferencias, alocuciones, sermones y otras obras de las misma naturaleza; las composiciones musicales con letra o sin ella; las obras dramáticas y dramático-musicales; las obras coreográficas y las pantomimas; las obras cinematográficas y demás obras audiovisuales expresadas por cualquier procedimiento; las obras de bellas artes, incluidos los dibujos, pinturas, esculturas y litografías; las obras de arquitectura; las obras fotográficas y las expresadas por procedimiento análogo a la fotografía; las obras de arte aplicado; las ilustraciones, mapas, croquis, planos, bosquejos y las obras plásticas relativas a la geografía, la topografía, la arquitectura o las ciencias; los programas de ordenador; las antologías o compilaciones de obras diversas y las bases de datos, que por la selección o disposición de las materias constituyan creaciones personales.

En particular en el ámbito académico se protegen también las clases de los profesores y sus conferencias, las monografías, investigaciones propias o dirigidas, trabajos de grado de los alumnos de pregrado o posgrado y, en general, cualquier tipo de obra literaria o artística.

Clases de obras

En segundo lugar, existen diversas categorías de obras protegidas y que podemos catalogar así:

Las obras individuales. Son las elaboradas por un único autor. Es autor quien hace la obra, así el que haya dado las ideas sea otro.

Las obras orales. Son las conferencias de un evento o las clases de un profesor o las entrevistas realizadas a alguien. Por ello, cuando se van a publicar las conferencias de un congreso es necesario solicitar autorización a los conferencistas.

Las obras derivadas tienen unas características especiales que se exponen a continuación:

Obras derivadas. Son aquellas que, a pesar de ser obras independientes y con un aporte de creación autónomo, siempre parten para su realización de obras preexistentes u originales, para decirlo en los mismos términos. Conviene decir, igualmente, que para la realización de una obra derivada, se debe contar con la previa y expresa autorización de los autores o titulares de las obras preexistentes. Entre las obras derivadas se encuentran:

  • Traducciones. En este tipo de obras existe un esfuerzo creativo que es protegido por el derecho de autor, pues no sólo se requiere el dominio de los idiomas involucrados, sino la disposición de los recursos técnicos y literarios para lograr transmitir a cabalidad el sentido de la obra preexistente.
  • Adaptaciones. Esta clase de trabajo creativo va dirigido no a cambiar la esencia o filosofía de la obra original o preexistente, sino a variar algunos elementos relacionados con la forma de expresión, tiempo o circunstancias o en muchos casos, se incorporan elementos que corresponden a otros géneros de creación artística o literaria. El ejemplo clásico de una adaptación es la versión cinematográfica de una novela.
  • Compilaciones. En esta clase de obras derivadas, también llamadas colecciones, se encuentran las antologías y las enciclopedias. Las compilaciones pueden estar conformadas por obras preexistentes o por datos e informaciones que tengan elementos creativos en razón de la organización o disposición de su contenido. A su turno tenemos dos clases de compilaciones:
    • compilaciones no creativas. Son aquellas donde el compilador no hace un esfuerzo intelectual para compilar todos los escritos de diferentes autores, sino que simplemente los organiza sin mayor criterio, y los compila para su publicación. En este caso el compilador no será autor, sino coordinador de la publicación y los autores de la compilación serán todos y cada uno de los autores de cada escrito.
    • compilaciones creativas. Aquí el compilador le imprime a la compilación de escritos un esfuerzo intelectual para que dicha compilación tenga una coherencia especial. En este caso, el autor de la compilación es el compilador y los autores compilados se mencionarán de manera independiente en cada uno de sus artículos.
  • Obras de dominio público. Son todas aquellas obras que pueden ser explotadas por cualquier persona o institución, sin necesidad de obtener autorización alguna. Las obras, cuyos autores hayan fallecido hace más de ochenta años o que sea una obra de una entidad y que se haya realizado hace más de cincuenta años, se pueden utilizar aun con fines económicos, sin solicitar permiso.
  • Derechos concedidosPor el derecho de autor se reconoce a cada autor las siguientes prerrogativas a las cuales tiene derecho:

    • Derecho a que siempre se mencione su nombre en cualquier lugar de la obra que resulte visible, sea portada, contraportada o cualquier lugar similar.
    • Derecho a que la obra no sea objeto de alteraciones, modificaciones, mutilaciones o deformaciones que afecten su esencia.
    • Derecho a que cualquier persona o entidad le pida permiso al autor para efectuar cualquier tipo de reproducción (medio impreso, CD, DVD, Internet, entre otras); transformación (traducción, compilación, resumen, etc.); comunicación pública y distribución de ejemplares.

LIMITACIONES Y EXCEPCIONES AL DERECHO DE AUTOR.

Si bien toda obra se puede utilizar si se cuenta con la previa y expresa autorización del autor o propietario, la ley determina varios casos en los cuales se pueden utilizar las obras, sin contar con dicho permiso, y cuyos casos aplicables a las universidades son:

  • Derecho de cita.Consiste en la facultad de transcribir textos o pasajes de una obra ajena, siempre y cuando dicha transcripción no sea tan extensa que llegue a constituir un plagio o reproducción simulada. Se deberá buscar con dichas citas únicamente la ampliación, sustentación o fortalecimiento de las propias ideas planteadas donde el límite es el uso honrado. Adicionalmente, siempre debe mencionarse la fuente de donde fue tomada y el nombre del autor.
  • La utilización de obras preexistentes, como ilustración en la enseñanza, es también una excepción al derecho de autor. Se pretende que la utilización lícita y conforme a usos honrados de la obra literaria y artística para fines de ilustración en la enseñanza, no requiera autorización del titular, justificándose en la medida en que toda sociedad propende por buscar un equilibrio entre sus derechos y obligaciones, estableciéndose un justo reconocimiento al autor; pero sin que intereses comunes, como el derecho a la educación, se puedan ver lesionados y siempre y cuando dicha utilización se realice con fines de ilustración. Sería el caso del profesor que, para transmitir a sus alumnos sus conocimientos en determinada área del conocimiento, utiliza obras como películas, software, láminas, etc., a fin de ilustrar mejor sus enseñanzas.
  • La reproducción, publicación o difusión de discursos. Cuando tales discursos sean pronunciados en público, siempre y cuando no exista prohibición expresa de parte de los propietarios y sólo para fines informativos.

UTILIZACIÓN DE NORMAS LEGALES.

La reproducción de las leyes, decretos, resoluciones y demás actos o manifestaciones de nuestras instituciones, como el Congreso, el Gobierno o las Cortes, es libre. Comoquiera que los diferentes organismos del Estado deben disponer de todos los medios para que la colectividad conozca de sus manifestaciones y decisiones, las leyes de derecho de autor permiten la reproducción gratuita de tales normas, siempre y cuando se sujeten al texto literal.

REPRODUCCIÓN DE LOS ARTÍCULOS DE ACTUALIDAD.

La reproducción de artículos, fotografías, ilustraciones y comentarios relativos a noticias, hechos o acontecimientos de actualidad, que se hayan publicado en la prensa hablada o escrita, siempre y cuando no exista prohibición expresa por parte de los titulares y su fin sea exclusivamente de información. Una vez que dichas informaciones se utilicen para otros propósitos como la ilustración de un libro o una película, allí sí requeriríamos de una autorización del propietario.

UTILIZACIÓN ACCIDENTAL U INCIDENTAL DE UNA OBRA.

Queda igualmente la posibilidad de efectuar frente a las informaciones relativas a acontecimientos de actualidad, por medio de la fotografía o la cinematografía o por radiodifusión o transmisión por hilo al público, reproducciones sin autorización, de obras literarias o artísticas que hayan de ser vistas u oídas en el curso de tales acontecimientos, cuando el fin exclusivo sea la información.

UTILIZACIÓN EN ARCHIVOS Y BIBLIOTECAS.

La reproducción en forma individual de una obra que pertenezca a la colección permanente de un archivo o biblioteca, será libre, siempre y cuando tal reproducción no tenga ni directa ni indirectamente fines de lucro y se realice con los siguientes fines:

  • Preservar el ejemplar y sustituirlo en caso de extravío, destrucción o inutilización.
  • Sustituir en la colección permanente de otra biblioteca o archivo un ejemplar que se haya extraviado, destruido o inutilizado.

CONSIDERACIONES GENERALES SOBRE CONTRATOS DE EDICIÓN Y PUBLICACIÓN DE OBRAS EN EL FONDO EDITORIAL EIA

Autores

El FONDO EDITORIAL EIA considera autor:

  • El profesor de planta o de cátedra o persona externa que participe en la realización efectiva de una obra, se considera autor. La sola transmisión de ideas no genera autoría.
  • El estudiante que realiza una monografía, tesis o participe efectivamente en la realización de una obra.
  • El traductor de una obra es tan autor como el autor de la obra que es traducida.
  •  El compilador creativo, que pone su esfuerzo intelectual para que los escritos u obras que compila tengan una coherencia y organización especial. Si sólo compila los artículos, sin mayor trabajo adicional, no será considerado autor.
  • El empleado administrativo que hace una obra.

Propietario. Es propietario de los derechos de explotación la persona, empresa o institución que haya adquirido tales derechos del autor y que se circunscriben a los siguientes casos:

  • La Universidad que adquiere los derechos por un profesor de planta vinculado laboralmente, siempre y cuando entre sus funciones laborales esté claramente definido que una de sus funciones es crear obras.
  • La Universidad, cuando contrata por un contrato de prestación de servicios y bajo sus indicaciones la elaboración de una obra. Por este hecho, se entiende que los derechos de explotación son de la Universidad.
  • La Universidad adquiere los derechos de explotación en virtud de un contrato de cesión de derechos realizado con el autor o propietario. En este caso, la cesión tiene validez si se hace reconocimiento de firma y contenido ante notario.
  • La Universidad cuando el autor fallece y le deja por testamento en el proceso de sucesión tales derechos intelectuales.

Datos necesarios para el contrato de edición.

Además de las disposiciones establecidas en la ley para los contratos de edición, estos contratos deben contener cuando menos las siguientes menciones:

  • El objeto claro del contrato que es sólo para publicar (en papel, medios digitales o Internet) y distribuir la obra. Además, si la financia de manera individual o en coedición. Por ello, nadie puede ostentar la condición de editor a menos que financie y se obligue a publicar y distribuir la obra.
  • Las modalidades en las cuales se puede publicar la obra, ya sea en medios impresos, electrónicos (CD o DVD), Internet u otra modalidad.
  • La duración del contrato.
  • Establecimiento de la forma en que será remunerado el autor o autores o titular de los derechos.
  • Determinación de exclusividad para que sólo la EIA pueda publicarla durante la vigencia del contrato.
  • Posibilidad de coedición y distribución.
  • Posibilidad de hacer las ediciones o reimpresiones que sean del caso a juicio de la Universidad, durante la vigencia del contrato.
  • Tiraje mínimo de esa primera edición.
  • Ejemplares gratuitos al autor que van en función del libre acuerdo entre el autor y la EIA.
  • Formas de renovación del contrato, que normalmente es automática a menos que antes de que termine el contrato se manifieste la intención por parte del autor o la EIA de no darlo por renovado.
  • Posibilidad de que si pasados cinco años desde la impresión de la obra, dado que ésta no tenga un volumen de ventas representativo, la EIA pueda disponer de esos ejemplares sobrantes de la manera en que lo estime pertinente.
  • Derecho de preferencia a la EIA para contratar nuevamente con el autor, en casos de expiración del contrato.
  • Procesos de coedición y distribución. El Fondo Editorial EIA con las unidades académicas que generaron el proyecto editorial y el autor, procurarán establecer la mejor difusión de la publicación. Para ello, podrán acudir a otras entidades para cofinanciar proyectos en coedición y distribución. En los proyectos de coedición, la EIA deberá compartir los gastos del proyecto y en dicho porcentaje de participación, se determinarán las ganancias, formas de remuneración al autor y autores, entre otros. Ello sin perjuicio de que la EIA y el coeditor convengan otra cosa en contrario, sin que vaya en detrimento de los intereses de la Institución y los autores.

Menciones obligatorias. Cualquier forma de utilización y explotación de las producciones intelectuales generadas por los profesores, investigadores, alumnos y, en general, por cualquier creador intelectual, deberá contar en sus ejemplares con las siguientes menciones obligatorias:

Título de la obra. Si es una traducción, debe colocarse adicionalmente el título de la obra original y el nombre del autor original.

Nombre del autor. Sea investigador, alumno, contratista, trabajador, etc., si participó en la realización de la obra como aportante intelectual desde el punto de vista del derecho de autor, debe figurar como autor o coautor de la publicación. La legislación autoral no establece una forma específica de ubicar a los autores, coautores o colaboradores dentro del texto de la obra. Simplemente, obliga a colocarlos bajo la forma y tamaño que se estimen pertinentes y con la única obligación de que se conozcan de manera inequívoca los autores que participaron en su elaboración. Se prefiere que dichos autores figuren en la portada del libro. Para traducciones debe tenerse en cuenta que se deben mencionar los autores y traductores, adicionalmente.

Mención de reserva del derecho de autor y otras menciones.

Utilización del símbolo © para la mención del autor o autores de la obra.

Indicación del propietario de los derechos patrimoniales después del símbolo ©, que, respecto de cada edición, es normalmente la Escuela de Ingeniería de Antioquia y el Fondo Editorial EIA.

Seguidamente del propietario, el año de la publicación.

Ediciones o reimpresiones anteriores. El año y lugar de la edición o reimpresiones y de las anteriores si las hubiere.

Convenios interentidades. Siendo normal la suscripción de convenios de cooperación con entidades públicas y privadas, organismos internacionales, ONG, entre otras, es de vital importancia que se determine en dichos acuerdos en cabeza de quién quedan los derechos de explotación de las obras que se generen, en desarrollo de dichos convenios.

Datos del editor e impresor. Se debe indicar si es una obra editada, así como el nombre y dirección del editor e impresor.

ISBN (libros) ISSN (revistas). Puede colocarse al reverso de la portada o en la sobrecubierta o cubierta, previa solicitud ante la Cámara Colombiana del Libro.

Otras menciones. Reconocimientos especiales, colaboradores no autores como el director de una tesis, entidades colaboradoras, etc., pueden ser colocadas en la obra, pero no es obligatorio. En el caso de compiladores no creativos se recomienda colocarlos como coordinadores.

Para los efectos de los contratos de edición, coedición o cualquier otro contrato donde la EIA tenga algún tipo de participación, ya sea porque disponga de los derechos o porque participó como financiador u otra modalidad de participación, siempre se deberá mencionar el crédito de la Universidad en los ejemplares producidos y distribuidos.

RECOMENDACIONES

A fin de garantizar que los proyectos editoriales se adelanten con la celeridad y eficiencia del caso y cumpliendo los requisitos legales respectivos, se hacen las siguientes recomendaciones:

  • Ningún proyecto editorial puede salir adelante sin contar previamente con las autorizaciones de derecho de autor del caso (autorización de uso de artículos, de imágenes (bajadas de Internet o no), dibujos, planos, mapas, entre otros).
  • Dicha obtención de las autorizaciones respectivas será responsabilidad del autor o responsable del proyecto editorial, eximiendo a la EIA y su Fondo Editorial de cualquier reclamación de cualquier persona que alegue un mejor derecho.
  • De igual manera, en lo posible, si la publicación es objeto de contrato de edición, éste se debe realizar con anterioridad a la iniciación del proyecto editorial. En ningún caso, después de la impresión.
  • Toda utilización de fotografías, dibujos, artículos y demás obras protegidas, además de la previa y expresa autorización para publicar, debe contar con la mención del autor y la fuente de donde se tomó.
  • No se admite que un autor se coloque como editor a menos que cofinancie la publicación y sea responsable legal del proceso de publicación y reproducción.
  • Nunca olvidar colocar a los traductores de una obra como autores de tal traducción. Por supuesto, adicional al nombre del autor de la obra traducida.