En el marco de las actividades que el área de Internacionalización realiza con el fin de fomentar la interculturalidad, se realizó el pasado 17 de mayo el conversatorio “¿Cómo sacarle el jugo a un intercambio?”, en el que algunos estudiantes internacionales y locales (que ya han realizado intercambios en el exterior) hicieron las veces de panelistas y compartieron con los asistentes anécdotas, puntos de vista y recomendaciones para disfrutar de la mejor manera la experiencia del intercambio.

A continuación, compartimos algunas de sus reflexiones:

Inglés como segunda lengua

Hay que darle valor a este idioma y no descuidarlo. Nunca se debe dejar de aprender ni de usar. Es útil para los intercambios en cualquier lugar del mundo, incluso en los países hispanohablantes. Amplía mucho las posibilidades de integrarse con los demás.

Un reto de crecimiento personal

El intercambio se debe planificar y hay que disipar todas las dudas acerca de realizarlo o no. Hay que tomar la iniciativa y ponerlo en marcha, para vivir como un ciudadano del mundo. “Uno crece”, “se vuelve más verraco”, “más abierto, menos serio” y “abre la mente”, fueron algunas de las apreciaciones de los invitados.

Adaptarse a otras culturas

Si se está solo mientras se adelanta el intercambio en el exterior, salir siempre es una buena idea. Se debe buscar oportunidades para integrarse, es más fácil de lo que se cree. Hay que dejar la pena, ir a las integraciones y gozarse todo. No es recomendable estar muy conectado con la gente del país de origen, pues puede impedir focalizarse en el proyecto que significa el intercambio. Tampoco se recomienda convivir con la pareja, para que el intercambio sea una experiencia personal y no de dos.

Hospedarse en residencias estudiantiles o en viviendas en las que se comparta con personas de nacionalidades diferentes a la propia, deja más aprendizajes que si se pasa la mayoría del tiempo con compatriotas. Se debe buscar un balance entre compartir con personas de orígenes parecidos al propio y compartir con lugareños. En todo esto, es vital respetar la diferencia.

Planificación

Planificar todos los aspectos del intercambio antes de iniciarlo, incluido donde vivir, permite a la larga ahorrar dinero que luego puede ser aprovechado para viajar más. La improvisación cuesta. Además, vale la pena leer el acuerdo de movilidad de la Universidad antes de viajar. Esta lectura tomará una hora como máximo.

Programación de asesorías para intercambios en el mes de mayo