Escuela de Ingeniería de Antioquia
 

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Talentos silenciosos en ciencia y tecnología regional

De cada 100 recién nacidos que mueren en el Hospital General de Medellín, a 19 se los lleva la apnea, una muerte silenciosa y súbita que les deja vacíos sus débiles pulmones y morada la delicada piel. Tres investigadores quieren combatir tan letal taxímetro. Para ello inventaron un aparato que, en tiempo real, advierte sobre el peligro que corren los neonatos.

El trío es joven. Buena señal para el futuro de un país rezagado, mas no resignado, en ciencia y tecnología.

Juan Sebastián Osorio Valencia y José Mauricio Ochoa Escobar tienen 23 años de edad. Ambos son ingenieros biomédicos de la Escuela de Ingeniería de Antioquia (EIA) y la Universidad CES. El líder del equipo tiene 33 años. Se llama Róbinson Torres Villa y es ingeniero electrónico de la Universidad de Antioquia, con maestría y PHD en la misma disciplina.

A finales de 2007 comenzaron a trabajarle al diseño del detector de apnea en neonatos, a través de una señal electromiográfica del diafragma.

Los más sardinos tuvieron la oportunidad de entrenarse en centros especializados de Estados Unidos y Londres, durante diez meses. Juan Sebastián lo hizo en el Imperial College de Londres, mientras que José Mauricio tuvo su pasantía en un instituto de rehabilitación de Chicago, Estados Unidos.

Al explicar la clave de su innovación, los tres comienzan por destacar que los equipos convencionales o tradicionales detectan la apnea en forma tardía. Eso ocurre con el capnógrafo, que mide la concentración de gas carbónico en las vías respiratorias, y con los aparatos de pulsiometría, que analizan la concentración de oxígeno en la sangre.

Este desarrollo cambia el panorama, porque alerta, en tiempo real, si el diafragma del neonato ha dejado de funcionar o si se han obstruido sus vías aéreas. Adicionalmente, se adapta de tal modo al organismo de los bebés que puede captar sus más lánguidas señales.

En el Hospital General de Medellín, en donde labora su asesora, Catalina Osorio, comenzarán dentro de un mes las pruebas del novedoso equipo.

En proceso está la obtención de la patente de un producto cuyas piezas son importadas. Y también está pendiente la definición del industrial que se encargará de su fabricación en serie, para ayudar a espantar esa angustiante muerte por apnea.

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